Caso Nike: por qué la acción cae casi un 80% desde máximos, sale del S&P 100 y ficha a Alexandre Arnault (2026)
Nike cotiza en mínimos de doce años, ha salido del S&P 100 tras casi dieciocho años dentro y ha fichado a Alexandre Arnault para su consejo. La cronología completa, qué ha fallado y cómo se piensa —sin recomendar nada— una apuesta contraria.
Víctor Saenz
Autor
Última actualización: 25 de septiembre de 2026.
Divulgación financiera, no asesoramiento de inversión. No recomendamos comprar ni vender ninguna acción.
Nike cotiza a 36,36 dólares. Su máximo fueron 179,10 dólares, el 5 de noviembre de 2021: desde ahí la acción ha perdido casi un 80 % y está en mínimos de doce años. El pasado lunes 21 de septiembre salió del S&P 100 tras casi dieciocho años dentro. Y el 17 de septiembre anunció que Alexandre Arnault entra en su consejo de administración.
Tres titulares en tres semanas sobre una de las marcas más reconocibles del planeta. Esto es cómo se ha llegado hasta aquí, en orden. Y al final, la pregunta que mucha gente se está haciendo estos días.
La foto: cinco años cuesta abajo
No ha sido un desplome, que sería más fácil de explicar. Ha sido una erosión, año tras año.
| Año | Qué pasó | La acción |
|---|---|---|
| 2021 | Máximo el 5 de noviembre: 179,10 $. Pico del negocio directo al consumidor | Año récord |
| 2022 | Crisis de inventario: existencias +44 %, hasta 9.700 M$ | −29,8 % |
| 2023 | El canal mayorista abandonado empieza a pasar factura | −7,2 % |
| 2024 | Caen las ventas. Cambio de consejero delegado en octubre | −30,3 % |
| 2025 | Arranca el plan de recuperación. Llegan los aranceles | −22,4 % |
| 2026 | Mínimos de doce años, salida del S&P 100, fichaje de Arnault | Más de un −40 % |
Son cuatro años consecutivos cerrados en negativo, y 2026 va camino de ser el quinto. La capitalización ha pasado de 276.700 millones de dólares a unos 53.940 millones: más de 220.000 millones evaporados. Eso es mucho. En 2026 es, además, el peor valor del Dow Jones.
Un matiz que se está contando mal: son mínimos de doce años, no históricos. Los precios de hoy son los de 2014.
(Cotización y capitalización: cierre del 17 de septiembre de 2026. Rentabilidades anuales en precio.)
Cómo se llega aquí
2021 — el año en que todo salía bien
Nike ejecutaba con éxito aparente su apuesta más ambiciosa: vender directamente al consumidor, sin intermediarios. Primero Consumer Direct Offense (2017, con Mark Parker), luego Consumer Direct Acceleration (2020, ya con John Donahoe). El razonamiento era impecable: si vendes tú, te quedas el margen del minorista, controlas tu marca y te llevas el dato del cliente. Y funcionó: el canal directo llegó a cerca del 39 % de los ingresos de la marca, con el digital propio en el 21 % del total, tres años antes de lo previsto.
El problema es lo que hizo para conseguirlo.
2022-2023 — el precio de despedir al intermediario
Para empujar el canal propio, Nike salió de cerca de la mitad de sus socios minoristas en tres años. El caso es que el estante que dejas vacío no se queda vacío: lo ocupa otro.
Y encima llegó el inventario. En el trimestre cerrado el 31 de agosto de 2022 las existencias se dispararon un 44 %, hasta 9.700 millones de dólares, y un 65 % en Norteamérica, por los cierres de fábricas en Vietnam e Indonesia durante el COVID. Donahoe lo resumió así: "efectivamente, tenemos varias temporadas aterrizando en el mercado a la vez".
Varias temporadas a la vez significa descuentos. Y descontar de forma sostenida una marca que vive del deseo es un impuesto sobre el activo principal.
En el hueco crecieron los especialistas. On cerró 2025 con 3.014 millones de francos suizos, un 30 % más; HOKA facturó 2.590 millones de dólares en su ejercicio 2026, un 16 % más. Nike en ese periodo: plano, −10 % y plano otra vez.
No le han comido la cuota; los tamaños no son comparables. Es que el corredor que se compra sus primeras zapatillas serias ya no da por hecho que sean Nike.
2024 — el cambio de mando
El 19 de septiembre de 2024 Nike anunció el relevo y Elliott Hill asumió el 14 de octubre. No era un fichaje de fuera: entró como becario en los años ochenta, pasó 32 años en la casa y se había jubilado en 2020. La elección ya era un mensaje sobre qué había que arreglar. No sirvió a corto plazo: 2024 fue el peor año de la acción, −30,3 %.
2025-2026 — "Win Now", aranceles y China
El plan de Hill se llama "Win Now" y tiene cinco pilares: cultura, producto, marketing, marketplace y experiencias presenciales. El decisivo es el cuarto: reconstruir el canal mayorista que desmanteló la dirección anterior. Recuperar un estante que otro ha llenado cuesta más que perderlo.
A eso se sumaron dos cosas ajenas. Los aranceles: el director financiero, Matthew Friend, cifró en junio de 2025 unos 1.000 millones de coste bruto incremental para el ejercicio 2026, y en septiembre de 2025 lo revisó a ~1.500 millones anualizados, unos 120 puntos básicos de margen. Y China: Anta superó a Nike como primera marca deportiva del país, con un 21,8 % de cuota según datos de Euromonitor citados por la prensa. Gran China facturó 1.300 millones en el cuarto trimestre, un 12 % menos.
El ejercicio cerrado el 31 de mayo de 2026 dejó el dato que lo resume todo: ingresos de 46.398 millones, planos (−2 % a divisa constante), beneficio neto de 3.108 millones (−3,45 %)… y Nike Direct cayendo un 6 %, con el digital un 12 % abajo.
No te voy a engañar: ese es el dato que más duele. El canal que iba a ser el futuro es el que más cae.
Qué ha fallado, en tres causas
1. La distribución. Cambió un negocio mayorista de menor margen pero enorme y estable por uno propio de mayor margen que resultó más pequeño y más caro de sostener. Y cedió un espacio físico que no le han devuelto.
2. El producto. En los años del empujón digital el catálogo se apoyó mucho en reediciones de clásicos, cómodas de vender, mientras el running técnico —donde se decide la credibilidad de una marca deportiva— se llenaba de especialistas con propuestas más nítidas. On y HOKA no ganaron por marketing.
3. El entorno. Aranceles, una China hostil para las marcas occidentales y un consumidor que se lo piensa antes de pagar 180 euros por unas zapatillas. Nada de eso depende de Nike.
Para no perder la perspectiva: Nike, Lululemon y On marcaron mínimos de 52 semanas el mismo mes. Una parte de esto es sectorial.
Qué significa salir del S&P 100 (y qué no)
Aquí es donde más ruido se ha generado, así que vamos despacio.
El S&P 100 es un subconjunto del S&P 500: las cien mayores cotizadas estadounidenses por capitalización, de entre las quinientas del índice grande. Es una referencia relevante, sobre todo para derivados, pero no es el índice sobre el que está construida la mayoría de las carteras indexadas.
S&P Dow Jones Indices anunció el cambio el 4 de septiembre y lo hizo efectivo antes de la apertura del lunes 21. Nike llevaba dentro desde diciembre de 2008. No salió sola —también Honeywell Aerospace, Simon Property Group y Colgate-Palmolive— y entraron cuatro tecnológicas: Dell, Palo Alto Networks, Arista Networks y SanDisk. El motivo lo explica la propia nota de S&P: "Los cambios garantizan que cada índice sea más representativo de su rango de capitalización bursátil." Es aritmética, no un juicio sobre el negocio.
Y ahora lo que de verdad afecta a tu dinero: Nike sigue en el S&P 500.
Si tienes un fondo indexado o un ETF sobre el S&P 500 —o sobre el MSCI World—, sigues teniendo Nike en cartera con el peso que le corresponda, no ha habido ventas forzadas y no tienes que hacer nada. Quien vende cuando una empresa sale de un índice son los fondos que replican ese índice, y el dinero indexado al S&P 100 es mucho menor. El efecto es sobre todo simbólico.
Como símbolo sí pesa: Nike mandó un memorando interno a sus directivos recordándoles que la compañía permanece en el S&P 500. Cuando tienes que aclarar eso por escrito a tu plantilla, el titular ya ha hecho su trabajo.
Y un apunte de honestidad: circula la especulación de que Nike saldría también del Dow Jones. Nadie lo ha anunciado. Es conjetura de prensa.
Por qué un Arnault
El 17 de septiembre Nike anunció la incorporación de Alexandre Arnault a su consejo de administración.
Tiene 34 años y es Deputy CEO —director general adjunto— de Moët Hennessy desde febrero de 2025, la división de vinos y licores de LVMH. Antes dirigió RIMOWA cuatro años y fue vicepresidente ejecutivo de Producto, Comunicación y Operaciones Industriales en Tiffany & Co. otros cuatro. Antes, innovación digital en LVMH y en Agache, y antes McKinsey y KKR. Es consejero de LVMH y patrono del MoMA. Y sí: es hijo de Bernard Arnault.
Entra a título personal. Conviene decirlo con todas las letras, porque es donde la conversación se desmadra sola: no hay ninguna participación de LVMH en Nike, ni acuerdo corporativo, ni operación anunciada de ningún tipo. Un consejero es una persona, no una fusión.
¿Qué le aporta el lujo a una marca deportiva? Tres cosas, y las tres son justo lo que Nike ha perdido. Gestión del deseo: el oficio de hacer que algo valga más de lo que cuesta fabricarlo, erosionado a base de descuentos. Distribución selectiva: la disciplina de decidir dónde no estás, el músculo exacto que necesita para reconstruir el mayorista sin caer en el error contrario. Y relanzamiento: RIMOWA y Tiffany son casos de manual de cómo se revive una marca con historia sin quemarla, que es literalmente el encargo de Elliott Hill.
Lo que dijo Nike al anunciarlo. Mark Parker, presidente ejecutivo: "Alexandre se ha ganado la reputación de ayudar a marcas globales icónicas a evolucionar, innovar y crecer en un mercado cambiante y complejo." Elliott Hill, consejero delegado: "Su experiencia en innovación, transformación digital y construcción de marca será un activo a medida que seguimos reforzando nuestra conexión con los consumidores." (Traducción nuestra del comunicado original.)
Un consejero no diseña zapatillas. Pero la composición de un consejo dice dónde cree una empresa que está su problema. Nike acaba de decir, sin decirlo, que el suyo es de marca.
La pregunta incómoda: ¿es el momento?
Esto no es una recomendación de compra. Nadie sabe si Nike ha tocado suelo. Lo que sí se puede enseñar es cómo se piensa una apuesta contraria, que sirve para esto y para cualquier otra cosa.
A favor. 46.398 millones de dólares de facturación no son una empresa en crisis terminal: son una empresa grande que crece cero. El balance aguanta, con 9.027 millones de caja e inversiones a corto frente a 7.942 millones de deuda —caja neta de unos 1.085 millones, cálculo propio sobre sus cuentas— y 24 años consecutivos subiendo el dividendo, que renta cerca de un 4,5 %: la rentabilidad más alta de todo el Dow Jones. Y la valoración está deprimida de verdad, a una vez ventas, nivel que no se veía desde finales de 2008.
En contra. Cinco años de caída no se arreglan por decreto: "Win Now" lleva desde 2025 y el ejercicio 2026 cerró plano, con el canal directo un 6 % abajo. "Está barato" es la frase con la que más dinero se ha perdido en bolsa: una acción que ha caído un 80 % puede caer otro 50 % y seguir muy por encima de cero. El consenso está en Hold, con precio objetivo medio de 48,38 dólares entre 41 casas y recortes recientes —UBS lo bajó de 48 a 42 dólares el 17 de septiembre—. Y hay resultados el 1 de octubre.
La trampa contable del PER
Si miras Nike en cualquier buscador de acciones verás un PER de 17,3 veces y pensarás que, para una marca global, eso es barato. Cuidado con ese número.
El cuarto trimestre del ejercicio 2026 incluye unos 986 millones de dólares de devoluciones de aranceles cobradas tras la sentencia del Tribunal Supremo sobre la IEEPA: sumaron 900 puntos básicos de margen bruto en el trimestre y 0,52 dólares al beneficio por acción. De los 2,10 dólares del ejercicio, casi una cuarta parte no se va a repetir.
Con los números recurrentes el múltiplo no es 17 veces: el PER a resultados esperados ronda las 21. Spoiler: cuando un negocio plano cotiza a 21 veces beneficios, lo que compras no es una valoración barata, es una apuesta a que el plan funcione.
La regla, si decides hacerlo
→ Con dinero que puedes perder entero. Apostar contra el consenso en una empresa en reestructuración es exactamente eso: una apuesta.
→ Con un tamaño que no te quite el sueño. Si la posición te hace mirar la cotización a diario, es demasiado grande.
→ Con una tesis escrita. Qué tiene que pasar para que tengas razón y cuándo admites que no la tenías. Si la única tesis es "ha caído mucho", no hay tesis.
Y la alternativa perfectamente razonable es no hacer nada: un indexado global ya te da Nike, en el peso que el mercado le asigna, sin que tengas que acertar nada.
Si decides comprar, hazlo barato
Esta parte sí la controlas al cien por cien. La rentabilidad de Nike no la decides tú; lo que pagas por entrar, sí.
Comprar una acción estadounidense desde España tiene tres costes, y el que más se olvida es el segundo: la comisión por operación, el cambio de euros a dólares —un 0,5 % sobre 1.000 euros son 5 euros, más que muchas comisiones de compra— y la custodia. Los cuatro más competitivos de nuestro comparador:
| Bróker | Comisión por operación | Cambio de divisa | |
|---|---|---|---|
| XTB | Sin comisión en acciones | 0,5 % | Empezar a invertir → |
| eToro | 1 € | 0 % | Empezar a invertir → |
| Trade Republic | 1 € | 0,5 % | Empezar a invertir → |
| Freedom24 | 2 € + 0,02 % | — | Empezar a invertir → |
Ahora la cuenta de verdad, porque la tabla engaña si la lees deprisa. Una compra de 1.000 euros, comisión y divisa incluidas (cálculo propio con las tarifas de la tabla):
→ eToro: ~1 €
→ Freedom24: ~2,20 €
→ XTB: ~5 €
→ Trade Republic: ~6 €
La verdad es que el titular de "acciones sin comisión" se lo lleva XTB, y el más barato para esta operación concreta es eToro: el cambio de divisa pesa más que la comisión.
eToro no cobra por convertir euros a dólares ni cobra custodia sobre las acciones, y esa combinación manda cuando compras desde una cuenta en euros. Su contrapartida: el catálogo está muy orientado a su propio ecosistema y la interfaz empuja hacia operativa que no todo el mundo necesita.
XTB es la opción más sólida si operas con frecuencia o mantienes saldo en dólares y evitas convertir en cada compra: ahí su cero es cero de verdad, y es el más completo en herramientas. Si compras una sola vez y en euros, el 0,5 % de divisa le quita la ventaja.
Trade Republic sale algo más caro aquí, pero es el más cómodo para aportar de forma periódica. Freedom24 se queda en un punto intermedio razonable, con el catálogo más amplio de los cuatro en mercados estadounidenses.
Un aviso para los cuatro: las acciones extranjeras tienen su propia letra pequeña fiscal en España, empezando por la retención en origen sobre los dividendos.
En resumen
Nike es una empresa grande, con marca, caja neta y un dividendo que lleva 24 años subiendo, que lleva cinco años haciéndolo mal y está a mitad de un plan cuyo resultado nadie conoce. Salir del S&P 100 es aritmética de capitalización y no cambia nada para quien la tenga vía un indexado al S&P 500. Y el fichaje de Arnault dice que su consejo cree que el problema es de marca.
Si la historia te convence, la única parte enteramente en tu mano es no pagar de más por entrar.
Y si prefieres compararlos todos con sus comisiones al lado, están en el comparador de brókers.
Preguntas frecuentes
¿Por qué cae Nike?
¿Nike sale del S&P 500?
¿Quién es Alexandre Arnault?
¿Es buen momento para comprar acciones de Nike?
¿Cómo compro acciones de Nike desde España?
¿Cuándo presenta resultados Nike?
Este artículo es divulgación financiera, no asesoramiento de inversión, y no constituye una recomendación de compra ni de venta de ninguna acción. No tenemos en cuenta tu situación personal, tu horizonte ni tu tolerancia al riesgo. Invertir en acciones individuales conlleva riesgo de pérdida total del capital, y concentrar el ahorro en un único valor multiplica ese riesgo. Rentabilidades pasadas no garantizan rentabilidades futuras. Las cotizaciones, capitalizaciones y múltiplos citados corresponden al cierre del 17 de septiembre de 2026 y cambian a diario. Las condiciones de los brókers pueden variar: confírmalas en la web del proveedor antes de contratar. Si tienes dudas, consulta con un asesor financiero registrado en la CNMV.
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