Subida de tipos de interés explicada para dummies: por qué BCE y Fed han subido y qué te cambia a ti (2026)
El tipo de interés es el precio del dinero. Te explicamos desde cero por qué lo han subido el BCE y la Fed en septiembre de 2026, cómo llega esa subida a tu cuenta y a tu hipoteca, y qué tres decisiones tienen sentido ahora.
Víctor Saenz
Autor
Última actualización: 24 de septiembre de 2026.
Un tipo de interés es el precio del dinero. Cuando ese precio sube, ahorrar paga más y endeudarse cuesta más.
Todo lo demás que has leído esta semana sobre la subida de tipos son detalles de esas dos frases. Detalles importantes, algunos con tu nombre y tu número de cuenta. Pero detalles.
En septiembre de 2026 ha pasado algo que no ocurría desde 2023: el BCE y la Reserva Federal han subido tipos con seis días de diferencia. El BCE el día 10, la Fed el 16. Los dos, 25 puntos básicos. Si has oído la expresión veinte veces esta semana y no sabrías explicársela a nadie, sigue leyendo: no hace falta saber economía, hace falta que alguien te lo cuente en orden.
Quién pone el precio del dinero
Un tipo de interés es lo que cuesta usar el dinero de otro durante un tiempo. Pides 10.000 € al 5 %, devuelves 10.500 €: esos 500 € son el precio. Y funciona igual al revés — cuando dejas dinero en el banco se lo estás prestando tú a él.
Lo que saca esto en los telediarios es que hay alguien por encima que fija el precio de partida: el banco central. En la zona euro, el BCE, presidido por Christine Lagarde. En Estados Unidos, la Reserva Federal, presidida desde este año por Kevin Warsh.
Ninguno de los dos te abre una cuenta a ti: le prestan y le guardan el dinero a los bancos. Ahí está el mecanismo entero: el banco central le pone precio al dinero de los bancos, y los bancos te ponen precio a ti.
La cifra que de verdad te importa se llama facilidad de depósito
Cuando lees "el BCE ha subido los tipos", en realidad ha movido tres:
→ Facilidad de depósito: lo que el BCE paga a un banco por dejar dinero aparcado ahí de un día para otro. Ahora, 2,50 %.
→ Operaciones principales de financiación: lo que le cobra por prestarle a una semana. 2,65 %.
→ Facilidad marginal de crédito: lo mismo, para una urgencia de un día. 2,90 %.
Si lo tuyo es el ahorro, mira la primera. Es la alternativa que tiene tu banco: si el BCE le paga un 2,50 % sin ningún riesgo, no va a pagarte a ti mucho menos sin motivo, ni mucho más sin sacar algo a cambio. Esa cifra es el suelo desde el que se negocia todo lo demás.
La subida fue de 25 puntos básicos — un punto básico es una centésima de punto porcentual, así que 25 son 0,25 puntos: del 2,25 % al 2,50 %. En vigor desde el 16 de septiembre. La Fed hizo lo propio ese mismo día 16: +25 puntos básicos hasta el rango 3,75 %-4,00 %, su primera subida desde julio de 2023, con voto unánime, 12-0.
Por qué han subido ahora: la cadena empieza en un estrecho
Nadie sube tipos por gusto. Se suben cuando sobra inflación, y esta subida se entiende en tres pasos.
Uno: la energía. El bloqueo del estrecho de Ormuz —por donde pasa buena parte del petróleo del mundo— ha disparado el crudo: el WTI acumula cerca de un +80 % en el año. Eso no es una cifra de mercados: es lo que pagas al llenar el depósito y lo que le cuesta al camión que trae la fruta.
Dos: la inflación. La energía se cuela en el precio de casi todo. En la zona euro, la inflación de agosto fue del 3,2 % interanual, desde el 2,9 % de julio, con la energía subiendo un 14,3 %. En Estados Unidos, el 3,4 %. El objetivo de ambos bancos centrales es el 2 %. Están por encima, y por bastante.
Un detalle que da la medida del problema: en Europa la inflación subyacente —la que quita energía y alimentos frescos— está en el 2,1 %, casi en el objetivo. Casi toda la desviación viene de la factura energética.
Tres: la herramienta. Un banco central no puede desbloquear un estrecho. Solo puede encarecer el dinero para enfriar la demanda: si financiarse cuesta más, se piden menos créditos, se invierte menos, se consume menos, y los precios pierden margen. No te voy a engañar: es una herramienta tosca y con retraso. Pero es la que hay.
El recorrido de una subida, en cuatro escalones
Una decisión de Fráncfort no aterriza en tu cuenta por arte de magia: baja por una escalera.
→ Escalón 1 — El banco central mueve su tipo. Un día concreto, con un comunicado.
→ Escalón 2 — Los bancos reprecian su dinero. El Euríbor es el termómetro de eso, y reacciona casi al instante.
→ Escalón 3 — Se mueve lo que te cobran. Tu hipoteca variable, el crédito al consumo, la línea de tu empresa.
→ Escalón 4 — Se mueve lo que te pagan. Tu cuenta remunerada, tu depósito.
El orden de los dos últimos no es casual.
Rápido a lo que te cobran, despacio a lo que te pagan
Lo que te cobran sube solo. Tu hipoteca variable está referenciada a un índice: llega tu fecha de revisión, se aplica el índice y la cuota cambia. Nadie decide nada.
Lo que te pagan sube si el banco quiere. La remuneración de una cuenta es, salvo excepciones, una decisión comercial. No hay índice que obligue. Sube si a la entidad le interesa captar, cuando le interesa y normalmente solo para clientes nuevos.
Y eso no es una teoría. Con la subida ya en vigor, de las siete principales cuentas remuneradas del mercado español solo una había movido su tipo, y era precisamente la única que lo tiene atado por contrato a la facilidad de depósito del BCE. Los nombres y las fechas están en qué bancos han subido ya tu cuenta remunerada; quién paga qué hoy, en el ranking de mejores cuentas remuneradas de septiembre de 2026.
Resumido: la subida tarda días en llegar a lo que pagas y puede no llegar nunca a lo que cobras. No es una conspiración, es cómo están escritos los contratos. Pero la única parte de esa asimetría que puedes cambiar es la tuya.
Qué te cambia a ti, una cosa detrás de otra
Tu ahorro
Si tu dinero está en un producto que traslada la subida, cobras más. Si está en una cuenta corriente normal, sigues cobrando lo mismo que antes: nada.
Entre el 0 % de una corriente al uso y el 3 % de las mejores cuentas remuneradas hay 300 € al año por cada 10.000 €. Antes de impuestos, pero son. Eso es mucho. Así que la pregunta no es "¿han subido los tipos?", es "¿ha subido lo mío?".
Tu hipoteca variable
Aquí la subida sí llega sola, y ya está llegando. El Euríbor a 12 meses es el índice al que se revisa la mayoría de las hipotecas variables en España. Su media provisional de septiembre de 2026 es del 3,180 %, frente al 2,954 % de agosto, y en tasa diaria llegó al 3,374 % el día 16, máximo del año.
Lo que manda en tu recibo no es el dato del día: es la media del mes que indique tu escritura. Con números — hipoteca de 150.000 € a 25 años, diferencial Euríbor + 1,00 %:
→ Revisión con la media de septiembre de 2025 (2,172 %): 724,81 € al mes.
→ Revisión con la media provisional de septiembre de 2026 (3,180 %): 806,74 € al mes.
81,93 € más al mes. Casi 983 € al año. Esa es la subida traducida a tu cuenta corriente. Eso sí: tu cuota no cambia el día del anuncio, cambia en tu fecha de revisión, que puede estar a once meses vista. Para tu caso, el simulador de hipotecas.
Tu hipoteca fija
No te cambia nada. Cero. Ese es exactamente el seguro que compraste al firmarla.
Lo que sí cambia es la fija que te ofrecerían hoy: un banco que firma un tipo fijo a 25 años tiene que cubrirse durante esos 25 años, y esa cobertura se encarece con los tipos de mercado. Por eso, en un ciclo de subidas, las fijas nuevas suben y los bancos empujan hacia variables y mixtas. Si estás mirando hipoteca, compara antes de firmar en el comparador de hipotecas.
Tu cartera: bolsa, fondos y bonos
La renta variable suele sufrir. Si el dinero sin riesgo paga un 2,50 % o un 4 %, la bolsa tiene que ofrecer bastante más para compensar el riesgo. Y una empresa vale lo que vaya a ganar en el futuro traído a hoy: con tipos altos, ese beneficio de dentro de diez años vale menos. Las de crecimiento y las muy endeudadas son las que más lo acusan.
La renta fija despista. Si ya tienes bonos comprados, suben los tipos y tus bonos bajan de precio: nadie te paga lo mismo por un bono al 2 % cuando los nuevos rentan un 3 %. Pero los nuevos pagan más. Vender consolida la pérdida; esperar al vencimiento cobra el cupón pactado.
Las empresas y el empleo
El crédito se encarece también para quien monta una nave o contrata a cinco personas. Se aplazan inversiones, se frena la contratación, y eso acaba enfriando los precios: justo lo que el banco central busca.
Con retraso, eso sí: el efecto tarda entre seis y dieciocho meses en verse en la economía real. De momento, en Estados Unidos el empleo aguanta — 162.000 puestos en agosto.
El euro y el dólar
El dinero global busca dónde le pagan más por el mismo riesgo: si los tipos de una zona suben más que los de otra, entra capital hacia esa moneda y se aprecia. Por eso importa que hayan subido los dos a la vez — cuando el movimiento es simétrico, el efecto sobre el cambio se compensa en buena parte.
Y te toca aunque no cambies divisa nunca: el petróleo se paga en dólares, así que un euro más débil encarece la energía en Europa.
¿Y ahora qué? Lo que dicen ellos, no lo que decimos nosotros
Aquí es donde la mitad de los artículos se ponen a adivinar. Vamos a hacer lo contrario.
El BCE no se compromete. Decide reunión a reunión, según los datos, sin dar senda futura. Sus proyecciones ven la inflación en el 3,0 % en 2026, el 2,5 % en 2027 y el 2,1 % en 2028, con un crecimiento flojo del 0,9 % este año.
La Fed sí ha puesto número, y apunta a más. La mediana de las proyecciones de sus miembros sitúa el tipo en el 4,1 % a finales de 2026, cuando en junio esperaban un 3,8 %. Y en el 4,1 % también para 2027, frente al 3,6 % anterior. Traducido: al menos una subida más este año y menos bajadas después de las previstas.
Eso es todo lo que se puede decir con honestidad. Quien te dé una fecha exacta para la próxima subida se la está inventando.
Tres decisiones, y ninguna más
→ Mira lo que te paga tu banco hoy. No lo que te dijo cuando abriste la cuenta: entra y míralo. Si el número es 0 y ahí tienes el colchón, ya tienes la tarde resuelta.
→ Mira tu hipoteca si es variable. Busca en la escritura tu diferencial y tu mes de revisión. Con eso y el simulador sabes cuánto te sube y cuándo, en vez de enterarte por el recibo.
→ No toques tu plan de inversión a largo plazo por una subida de 25 puntos básicos. Es la más importante y la más difícil. Vender en la caída y recomprar arriba es la forma más cara —y más habitual— de reaccionar a los tipos.
Dónde está hoy el dinero que sí traslada la subida
Si después de esto quieres mover el colchón, lo útil es saber qué cuenta sube sola y cuál depende de una campaña.
Trade Republic — 3,04 % TAE hasta 50.000 € para nuevos clientes · sin comisiones de mantenimiento · efectivo bajo el esquema europeo de protección de depósitos a través de sus bancos custodios.
Es la que mejor ilustra todo lo que acabas de leer, por un motivo concreto: su tipo base está referenciado a la facilidad de depósito del BCE, no a una decisión comercial. Cuando Fráncfort mueve, ese tipo se mueve detrás en días.
La letra pequeña también existe. El 3,04 % es promoción para clientes nuevos y tiene tope en 50.000 €: lo que pase de ahí cobra el tipo base, más bajo. Y cuando sube el BCE, lo que sube es ese tipo base —el de los de siempre—, no el promocional: la distancia entre unos y otros se estrecha, que no es lo mismo que mejorar la oferta para todos.
Bunq Personal Pro — 3,01 % TAE · saldo remunerado hasta 100.000 € · requiere plan de pago mensual.
La alternativa razonable si tu problema es el tope de saldo: remunera hasta 100.000 €, más del doble. A cambio va dentro de un plan de pago, así que la cuota se come parte del interés y solo compensa a partir de cierto saldo. Con 5.000 € pesa mucho; con 60.000 €, casi nada.
Cómo valoramos: el orden de nuestros rankings sale de los datos del comparador —TAE vigente, tope de saldo remunerado, comisiones, condiciones de permanencia y cobertura del fondo de garantía—, revisados contra la web de cada entidad. Las entidades españolas están cubiertas por el Fondo de Garantía de Depósitos hasta 100.000 € por titular y entidad; las extranjeras, por el fondo de su país de origen.
Y todas las demás
Para elegir producto hace falta la lista completa, con lo que paga cada una hoy y qué condiciones esconde: la tienes en el comparador de cuentas remuneradas. Y si prefieres bloquear el tipo en vez de dejarlo flotando, en el comparador de depósitos.
Preguntas frecuentes
¿Qué es exactamente un tipo de interés?
¿Por qué suben los tipos si la economía va floja?
¿Cuándo voy a notar la subida en mi cuenta?
¿Y en mi hipoteca?
¿Van a seguir subiendo?
¿Me conviene ahora una fija o una variable?
Este artículo es divulgación, no asesoramiento financiero. Invertir conlleva riesgo de pérdida del capital, y las TAE, los diferenciales y las condiciones cambian con frecuencia: comprueba siempre las vigentes en la web de la entidad antes de contratar.
Sigue explorando
Etiquetas
Sigue explorando
¿Te gustó este artículo?
Suscríbete a nuestro newsletter para más contenido como este
Suscribirme gratis
